Tratamientos quiroprácticos para el vértigo

Visión de conjunto

El vértigo es el término usado con frecuencia para describir cualquier tipo de mareo. El “Diccionario médico de Dorland” indica que el vértigo es un tipo de mareo asociado con una ilusión de movimiento, a menudo una sensación de hilado, que puede ser de una enfermedad del oído interno o de trastornos en las vías en el sistema nervioso. El tratamiento quiropráctico es una opción para el tratamiento de ciertos tipos de vértigo.

Manipulación

La manipulación quiropráctica apunta a las articulaciones que se están moviendo incorrectamente. En el cuello superior, los patrones de movimiento defectuosos pueden resultar en información errónea sobre la posición del cuerpo y el movimiento que se comunica desde las articulaciones al cerebro. Este tipo de vértigo, llamado vértigo cervicogénico, es más probable que se beneficie de la manipulación quiropráctica. En un estudio publicado en octubre de 1991 “Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics”, el quiropráctico Don Fitz-Ritson informó una tasa de éxito del 90 por ciento al tratar este tipo de vértigo con la manipulación.

Maniobras de posicionamiento

El oído interno alberga el verdadero centro del equilibrio del cuerpo, el sistema vestibulococlear. Este complejo sistema de tubos llenos de líquido revestidos con sensores capilares proporciona información al sistema nervioso central sobre la posición y el movimiento. En algunos individuos, los residuos pueden acumularse en el aparato vestibulococlear. Si estos residuos se depositan en áreas sensibles dentro de los tubos, puede producir vértigo. Si la fuente del vértigo de un paciente parece ser el oído interno, un quiropráctico puede ayudarla a través de un procedimiento específico como la maniobra de Epley para intentar reposicionar los desechos a una posición más inofensiva. Una descripción detallada de la maniobra de Epley se incluye en “Recursos” a continuación.

Ceremonias

El quiropráctico puede recomendar ejercicios específicos que apuntan al sistema vestibulococlear. Brandt-Daroff ejercicios, en el que la persona se sienta en el borde de su cama y alternativamente flops en un primer lado, espalda erguida, y luego al otro lado a intervalos de 1 minuto son un ejemplo. Estos ejercicios se describen en un exitoso estudio de caso publicado en el “Scientific World Journal” en 2006. Otros ejercicios, como el tai chi también pueden ser recomendados. Los movimientos lentos y controlados del tai chi pueden proporcionar un modo seguro de ejercicio centrado en la conciencia corporal y el equilibrio.

Estilo de vida

Un análisis de la dieta y otros factores del estilo de vida pueden ayudar al quiropráctico y al paciente a identificar potenciales desencadenantes de ataques de vértigo. Cosas como el tabaco, el alcohol y la cafeína que estimulan o deprimen el sistema nervioso pueden jugar un papel. De acuerdo con el “Manual de Salud y Envejecimiento de Merck”, los medicamentos para dormir o los antihistamínicos sin receta pueden contribuir a un aumento de los sentimientos de vértigo o vértigo. El quiropráctico también puede abordar estrategias como la meditación, relajación o técnicas de respiración para ayudar a controlar los síntomas.